Autor: Juan Ramon Zermeño Rivera
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Una creciente ola de descontento de los jugadores, canalizada en el movimiento “Stop Killing Games”, está desafiando el modelo de negocio de los “juegos como servicio”. La abrupta desaparición de títulos que requieren conexión permanente ha encendido un debate sobre la propiedad digital, la preservación de los videojuegos y el futuro de una industria en
